Con nuestras actividades llegamos a 2.924 niños/as, 4.297 adolescentes, 1.178 madres y padres de familia, 248 profesoras, profesores llegando de esta forma a 8.579 beneficiarios directos, 171 beneficiarios indirectos y 2.126 atenciones a Adolescentes en el SEDAS Franz Tamayo.

Al inicio del proyecto realizamos entrevistas y durante los talleres recopilamos información mediante la aplicación de pre y post tes para medir los conocimientos y percepciones de la violencia sexual que los niños y las niñas, los adolescentes, padres, madres, profesoras y profesores tienen.

Para evaluar el impacto de la intervención educativa se utilizó el diseño cuasi-experimental de dos momentos. Antes de la intervención se evaluaron los conocimientos, actitudes y prácticas con base en un pre test; luego de la intervención se volvió a evaluar a través del post test.

Se construyó un cuestionario adecuado para cada grupo y estructurado en base a conocimientos, actitudes y prácticas sobre salud sexual y reproductiva y prevención de la violencia sexual, reconocimiento de situaciones de violencia y no violencia, conductas adecuadas e inadecuadas frente a casos de violencias sexual, factores de riesgo y factores protectores, derechos sexuales y reproductivos y pasos a seguir en casos de violencia sexual.

NiñosEl análisis de los resultados procedentes del post test mostró, que el progreso en conocimientos tanto de niños/as (83 %), jóvenes de ambos sexos (84 %), madres y padres de familia (69%) fue estadísticamente significativo, gracias a la implementación del proyecto. Las profesoras y profesores en conjunto demostraron contar con una base aceptable de conocimientos, con los cuales se motivaron para desarrollar modelos innovadores de enseñanza-aprendizaje sobre el tema en cuestión que serán impartidos con la ayuda del manual de intervención para profesores/as que ha sido difundido a nivel de todos los colegios que participaron en el proyecto. Durante la intervención se lograron identificar 327 casos de violencia sexual, de los cuales 96 son niñas, 46 niños, 159 adolescentes mujeres y 31 varones. Esto significa que el porcentaje de violencia sexual con relación a la población intervenida fue de 17, 6 %, de los cuales el 14, 3 % son del sexo femenino.

La implementación y atención diferenciada al adolescente en el Centro ADA Atipiri Franz Tamayo, antes de iniciar la atención, se realizó un estudio exploratorio sobre atención con calidad y calidez al adolescente. Participaron 538 adolescentes de ambos sexos, entre 10 y 19 años, para conocer el modo y tipo de atención que les permita recurrir con confianza al Centro ADA Atipiri. Las principales demandas fueron: un médico especializado en la atención a adolescentes, que esté sensibilizado y tenga empatía con los adolescentes y que en la consulta no intervengan terceras personas.

Asimismo, se logró la atención con calidad y calidez consensuada a 2.126 adolescentes, 1.219 del sexo femenino y 907 del sexo masculino entre 10 a 19 años. Se identificaron 165 casos de violencia sexual, 163 de abuso deshonesto (tocamientos, manoseos) y 2 casos de violación sexual.

Por otro lado, se trabajó con la intervención educativa de grupos de 200 beneficiarios indirectos; 12 personas de la organización de mujeres Las Joyitas, 14 mujeres del Centro Socioeducativo ENDA, 82 policías y 63 personas del sector salud.